Construcción en mampostería del siglo XVIII, con una sola nave v techumbre de madera y cubierta a dos vertientes y coro alto de madera a los pies. Hay que destacar el arco de medio punto, de piedra, que enmarca el portón de entrada y grandes contrafuertes que sujetan la fábrica. En su interior tiene un altar nuevo.
Es probable que al desaparecer la antigua ermita que coronaba el cerro del Santo, dedicada a San Sebastián, el pueblo decidiera levantar otra en las proximidades de la primera, pero ésta dedicada al Santo Patrón del pueblo, San Roque. La primera referencia a esta fiesta es del año 1696.
El pueblo entero participó mediante concejadas hasta que la ermita estuvo terminada; por eso el pueblo la valora como algo suyo, fruto de su esfuerzo y devoción al santo al que se invocaba, sobre todo, en tiempos de peste. De hecho, la ermita es de propiedad municipal y parte del Patrimonio cultural de Bronchales.
La ermita se abre al culto durante las Fiestas patronales, cada día 16 de Agosto (San Roque) cuando se va en procesión desde la iglesia portando el santo.
Antiguamente, también se hacía una romería el segundo día de Pentecostés. También se conservan unos antiquísimos y singulares gozos a San Roque, que se cantan el día de su fiesta.